Logo-TennisLife

Es difícil poner en palabras algo tan abstracto como un día perfecto, pero es lo que intentaré hacer en las próximas líneas, describir un día que nunca se me va a olvidar, un día en el que todo conspiró para producir una felicidad inesperada.

El escenario es San Francisco y el día es Halloween 2011. Después de dos días típicos de lluvia y niebla en San Francisco, el cielo se abre y nos regala un sol resplandeciente que se siente como un regalo antes del invierno. Es el día que esperábamos, el día ideal para cruzar el Golden Gate… ¡en bicicleta! Tomamos el tranvía (que no se llamaba Deseo) hacia Fisherman´s Wharf, zona del puerto de San Francisco. Aquí se pueden encontrar muchos restaurantes, tiendas de souvenirs, Pier 39 y la comunidad de leones marinos más flojos de la historia. También se encuentran los puestos de bicicletas. Ahí rentamos las nuestras que incluyen un mapa de la zona con las rutas más populares y un casco amarillo que causó mucho algarabía. ¡Y así inicia la aventura!

De camino al puente, paramos en Ghirardelli, la fábrica de chocolates más famosa de la ciudad. Aquí nos compramos una malteada de chocolate, tan decadente que la culpa se desvaneció con el primer sorbo. Sabía a vacaciones de verano combinada con comodidad hogareña, sabía a sonrisas y no había manera de no sonreír al probarla. El inicio perfecto para el día perfecto.

alt

Después de subir dos kilos en chocolate, decidimos intentar bajarlos siguiendo nuestro paseo en bici. Nuestra siguiente parada fue el Palacio de Bellas Artes con su cúpula espectacular que nos recuerda más de una película (The Rock, The Bachelor, Vértigo). Este lugar está diseñado para tomar las mejores fotos del viaje ya que todo el paisaje transpira serenidad y belleza, te hace dar gracias por estar vivo.

Al subirnos otra vez a las bicicletas, nos topamos con la parte más difícil del recorrido: la cuesta al Parque Presidio. Este parque es el punto de inicio del Golden Gate, y como tal, sube desde la costa hasta la altura del puente (alto – ¡muy alto!). Aquí se pueden tomar fotos impactantes desde abajo del puente antes de emprender la subida que me hizo llorar de la vergüenza por mi falta de condición física. Nada que no se pueda arreglar bajándose de la bici y caminando, que fue exactamente lo que hice.

Al llegar al puente te das cuenta que todo valió la pena. ¡Estás a punto de cruzar el famoso Golden Gate! Y eso hicimos, por el pasillo de peatones que es la parte asignada a las bicicletas para evitar accidentes con los automóviles. Entre paradas fotográficas y risas recorrimos los 2.7 km del puente, fue una experiencia inigualable por su originalidad.

Al llegar al otro lado, hay un mirador en el que vale la pena detenerse porque se puede ver todo San Francisco brillando en el horizonte. Al salir empieza la parte más divertida del recorrido, una bajada en carretera hasta el pintoresco pueblo de Sausalito. Aquí es cuando dejas de pedalear y empiezas a disfrutar de la velocidad, en este caso un regalo de la gravedad. Para aquellos que no son tan aventureros, siempre hay la opción de meter el freno e ir un poco más despacio, aunque prometo que será igual de disfrutable.

alt

Al llegar a Sausalito, la primera sensación es de paz seguida por un gran alivio porque toda la odisea, sin duda, valió la pena. En este perezoso pueblo a un lado de la bahía hay múltiples opciones para comer y comprar distintos productos locales. Este par de horas fuera de San Francisco producen un efecto interesante de serenidad y añoranza. Es entonces cuando recordamos que la renta de la bicicleta incluía un boleto de regreso a la ciudad en el ferry. Es imposible describir el alivio que sentimos cuando nos dimos cuenta que no teníamos que hacer todo el camino de regreso pedaleando porque, aunque estuvo inolvidable, una vez es más que suficiente. Mi condición física lo agradeció.

alt

Suena como algo raro o quizá exagerado, pero esta pequeña aventura en bicicleta es una de las experiencias más divertidas y extraordinarias que he tenido en un viaje. Fue un día con una mezcla de infancia, turismo, risas y muy buena comida. ¿Qué más se puede pedir?

ACTIVIDADES EN SAN FRANCISCO.


  • Tour de noche de Alcatraz
  • Yerba Buena Center for the Arts
  • Muir Woods
  • Union Square
  • Haight Street (la calle hippie de San Francisco)
  • Lombard Street
  • Chinatown
  • City Hall
  • De Young Museum
  • Ferry Plaza Farmer´s Market en Embarcadero
  • Castro Street (la zona gay de San Francisco)
  • MOMA San Francisco

Carolina González es consultora de viajes especializada en Viajes Excélsior y egresada de la maestría en Estudios de Arte de la Universidad Iberoamericana. Se especializa en lunas de miel y viajes culturales. Teléfono 3098-8888. Teléfono directo: 3098-8867.

Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook

© Copyright Magazine México 2017

Diseño y Desarrollo por Sinfoni